miércoles, 6 de diciembre de 2006

¿Justícia?


Hoy, leyendo el periodico, me ha sorprendido una noticia que sucedía en Paraguay que dice lo siguiente:

El presidente de Paraguay, Nicanor Duarte, expresó hoy su desacuerdo con el fallo del tribunal en el caso del incendio del supermercado Ycuá Bolaños, que desató la ira popular en este país. Duarte subrayó que el veredicto de los jueces "no se ajusta a la gravedad de los hechos" e instó a que se rectifique en la Corte Suprema de Justicia y en el Tribunal de Apelaciones.
Al término de un acto con miembros de las Fuerzas Armadas, el mandatario recalcó su opinión a favor de una sanción más severa, afín con la magnitud de la tragedia en la cual murieron unas 400 personas, asfixiadas y quemadas, el 1 de agosto de 2004.
Tres jueces calificaron de homicidio culposo el delito cometido por los propietarios del centro comercial, lo que implicaría una sanción de siete años a lo sumo de cárcel. Sólo un magistrado estuvo de acuerdo con el cargo de homicidio doloso, tal como había apreciado la fiscalía, que a tono con el citado delito había solicitado 25 años de cárcel para los inculpados.De igual modo, el fiscal Edgar Sánchez, pidió la recusación de los magistrados que no decretaron el homicidio doloso como se había solicitado, y a quienes el agente del Ministerio Público calificó de sospechosos de corrupción, por presunta soborno de los procesados.


Creo que cuanto más estudio, más cuenta me doy de lo poco que, hoy en día, los profesionales del derecho y de la ley se creen los principios que lo rigen. A veces pienso si realmente alguno de ellos está allí por vocación o simplemente por puro negocio.

Mientras leía la Sentencia que ha dictado la Corte Suprema de Justícia he pensado que quizá no valga para esta profesión. O quizá sean ellos los que no creen en la justicia en la medida que deberían hacerlo.

No se puede jugar de esta manera con las personas, y mucho menos aceptar sobornos a cambio de dignidad.

Me gustaría decir, que aunque a veces se cometan tantas estas injusticias, aún hay gente que creemos en un sistema judicial que vele por la seguridad ciudadana, ycapaz de poner a cada uno en su sitio, independientemente de su clase social.

Ánimo a todos a que sigamos creyendo en la justicia, y pongamos nuestro granito de arena para hacer posible un mundo más justo, en el que no paguen justos por pecadores.