domingo, 10 de diciembre de 2006

Muerte impune de un asesino!




Hoy se ha producido una de esas grandes paradojas de la historia. 10 de diciembre, día Mundial de los Derechos Humanos, ha muerto uno de los grandes dictadores del siglo XX. Derrocando el gobierno legalmente constituido de Salvador Allende, se convirtió en el gran dictador chileno. La violencia del golpe continuó durante el gobierno de Pinochet, admirador de nuestro queridisimo amigo dictador Francisco Franco. Los partidarios del gobierno derrocado fueron brutalmente perseguidos como «enemigos del Estado». Se introdujo como política de Estado la detención, tortura, asesinato, desaparición o exilio de quienes se hubiesen involucrado con el gobierno anterior, configurando el concepto de «terrorismo de Estado». Según datos internacionales, Pinochet acabó con la vida de 2.095 personas y 1.102 «detenidos desaparecidos».


Lo más triste de todo, es que uno de los grandes asesinos de la historia, ha muerto esta tarde sin haber sido juzgado y condenado por ningún tribunal internacional por todos los crimenes contra la humanidad que bajo su nombre se han cometido.


Hoy he leído una frase que me ha gustado mucho "Por sobre todos los saberes: el saber ser persona". Hoy este asesino pasará a la historia de muchos como un heroe, un salvador, miles de adjetivos le pueden asignar a su persona. Para mi historia, y para la de muchos, no ha sido más que el mayor violador de derechos humanos de la historia. Unas manos manchadas de sangre inocente que ningún tribunal de aquellos que dicen llamarse "de justicia" ha sido capaz de condenar.